Cómo mejorar la gestión de los purines

El municipio zaragozano de Tauste, en la comarca de las Cinco Villas, cuenta con una alta producción ganadera de porcino. Con cerca de 130 granjas de cerdos que producen alrededor de 400.000 m3 de estiércol líquido al año. La intensa concentración de producción porcina en esta zona, unida a una potente agricultura, cerealista y forrajera principalmente, están relacionadas con el incremento de la contaminación acuífera por exceso de nitrógeno. Actualmente todo el regadío del término municipal está registrado como zona vulnerable según la Directiva 91/676/CEE del Consejo, de 12 de diciembre de 1991 relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en la agricultura.

La inquietud de los ganaderos de porcino de Tauste de cómo mejorar la gestión de sus purines hizo que la Agrupación de Defensa Sanitaria de Porcino nº 1 de Tauste participase como socio en el Proyecto LIFE06 ENV/E/000044-ES-WAMAR entre los años 2007 a 2011. LIFE ES-WAMAR fue un proyecto europeo de demostración a gran escala del manejo del purín, promovido y coordinado por la empresa pública Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA).

La disponibilidad de tierras de cultivo en la zona permitió elegir la valorización directa del purín como fertilizante orgánico como solución de gestión de este subproducto ganadero. El purín tiene un valor económico como fertilizante tal y como aparece reflejado en la figura 1:

Tenemos un producto que tiene un valor como fertilizante y que hay que aplicar al cultivo, pero para aplicar los fertilizantes al terreno hay que tener en cuenta diversos factores entre los que destacamos los siguientes: las características del suelo (a menor capacidad de retención mayor fraccionamiento del aporte nitrogenado); la disponibilidad del nitrógeno de los fertilizantes (depende de la presencia de formas de nitrógeno diversas como orgánico, ureico, amoniacal y nítrico. Importante tener en cuenta la eficiencia del nitrógeno presente en el purín,  oscila del 40 al 65% (Abaigar y col., 2004); dosis suministradas; métodos de aplicación; época de aplicación; tipo de cultivo; y condiciones de suelo y clima.

Por otra parte una aplicación excesiva de purines al terreno puede ocasionar los siguientes efectos negativos en suelo, atmósfera y aguas (Manual de buenas prácticas en el manejo del purín– ARAGON-SARGA. Dpto I+D+i. DGA 2006):

a) Suelo

• Presencia residual de iones de metales pesados, como cobre o zinc, aunque estén en bajas concentraciones, pueden acumularse e incorporarse a la cadena trófica a través de los microorganismos que pueda haber en el suelo.

• Puede incrementarse el riesgo de salinización  de los sustratos.

• Posible contaminación por agentes patógenos presentes en el purín.

b) Atmósfera

• Problemas de malos olores

• Emisión de gases. Oxido Nitroso (N2O), Amoníaco (NH3).

c) Aguas

• Presencia de iones de nitrato (NO3-) en las aguas (superficiales y/o subterráneas). Esta contaminación es debida a su alta solubilidad, que favorece su lixiviación hacia las aguas subterráneas.

• Eutrofización de las aguas: Enriquecimiento de las aguas con nutrientes. Esto va a producir un crecimiento de las algas, las cuales al morir van a sufrir un proceso de putrefacción con la consiguiente producción de mal olor y el consumo de oxígeno.

• Metales pesados.

• Contaminación de las aguas por patógenos procedentes del purín.

Gestión de Tauste CGE

El proceso de gestión agrícola del purín implica establecer un banco de tierras y un banco de purines para gestionar, recoger y transportar el purín de las granjas a las tierras de cultivo, donde se aplica, o a los depósitos intermedios de almacenamiento de los que dispone Tauste CGE e informar al ganadero y al agricultor de lo realizado facilitándoles la información para cumplimentar sus libros de registro. Disponemos de un programa informático que registra todos los movimientos realizados desarrollado por SARGA dentro del proyecto LIFE y se denomina GEMA. La Figura 2 muestra una pantalla de este programa.

Es de vital importancia la implicación del agricultor en este modelo de gestión.

Las principales ventajas de esta gestión agrícola son que se trata de la opción más económica que tiene el ganadero para gestionar correctamente el purín, mientras que el agricultor se beneficia de un ahorro en la fertilización de sus cultivos. Además de que se reutilizan nutrientes existentes en la zona evitando riesgos medioambientales por inadecuado manejo. Se estima que por cada m3 de purín gestionado se reduce la emisión en 16,6 kg CO2 eq.

Tauste CGE cobra al ganadero por metro cúbico de purín gestionado, mientras que el agricultor paga por las unidades fertilizantes de Nitrógeno que se le aportan al campo, en función de la distancia de la parcela a la granja de origen del purín. Desde la creación de la empresa en 2007 se han generado nueve puestos de trabajo y se han gestionado más de 1 millón de m3 de purín.

Sistema de aplicación

Antes de aplicar el purín al campo debemos conocer su composición, y para ello disponemos de analíticas del purín existente en cada explotación. Este purín debe estar agitado en el momento de la carga para que todos nutrientes que contiene (N,P,K principalmente) estén homogéneamente repartidos.

Todas las cubas de Tauste CGE van equipadas con las Mejores Técnicas Disponibles para realizar esta aplicación. Dentro de estas MTD´s podemos destacar:

-Aplicador de rampa de tubos colgantes, que deposita el purín a ras de suelo. Este tipo de aplicador consigue un reparto del purín regular y homogéneo que no se ve afectado por el viento, consiguiendo una importante disminución de olores y una menor volatilización de amoníaco a la atmósfera, esto es, menor contaminación. Este sistema de aplicación permite el aporte de purín porcino en cultivos implantados, como coberteras de cereales o alfalfares, ya que la forma de depositar el purín en la superficie del terreno no daña el cultivo.

-Neumáticos de baja presión para disminuir la compactación del suelo agrícola.

-Caudalímetro. Este aparato controla y regula automáticamente la dosis de purín a aplicar por hectárea en función de la velocidad a la que se desplace el equipo. De esta forma se consigue un reparto homogéneo de purín sobre el terreno al aumentar o disminuir el volumen que aplica la cuba según vaya más o menos rápido.

-Conductímetro. Dada la relación existente entre la conductividad eléctrica y el contenido en nitrógeno del purín porcino, este dispositivo permite determinar de una manera rápida y sencilla el contenido en nitrógeno del purín.

Con estas MTD’s garantizamos una correcta aplicación de purín.

La fertilización con purín tiene ventajas agronómicas, implica un ahorro en fertilizantes y unas mejoras medioambientales, además de contribuir al desarrollo del sector agrícola y ganadero.

Fernando Ederra Ansó (Gerente de Tauste CGE, S.L.) 
Publicación: EUROGANADERÍA.EU